La temporada 2012 de la MLB, pasó a la historia como la contenedora de las proezas más resaltantes entre los venezolanos.
Miguel Cabrera obtuvo la triple corona de bateo y ganó el MVP de la liga Americana. Félix Hernández lanzó el 15 de Agosto el primer -y único- juego perfecto en la historia de los Marineros de Seattle y el merideño Johan Santana tiró el 31 de mayo en la noche, el primer no-hitter en los anales de los Mets de Nueva York.
Por supuesto, hubo otras proezas dignas de reseñar, pero ésta publicación no se trata de un recuento. Queremos referirnos a la última de las hazañas mencionadas.
Y para hacer justicia al título de ésta entrada, tenemos que dedicar un poco de contexto histórico a nuestro texto, ayudado por el web-site de las grandes ligas.
Johan Santana, abridor zurdo quien jugó para los Mellizos de Minnesota y los Mets de Nueva York, es el objetivo de nuestra perorata de hoy.
Santana jugó durante doce temporadas en las Grandes Ligas.
Jugó durante doce temporadas en las Grandes Ligas y en sus primeras dos zafras, jamás demostraría lo que después hizo, luego de pasar la temporada baja 2001-2002 perfeccionando el cambio de velocidad.
En efecto, los Mellizos tenían en aquella época, el considerado mejor cuerpo de coaches de pitcheo en las mayores y le sugirieron a Santana trabajar en ese pitcheo.
Cuando comenzó la temporada 2002, Johan había escalado su valor al desarrollar el lanzamiento por el cual se haría famoso.
Pero todo ello tendría un costo.
Los pitcheos en curva, los cambios de velocidad y las sliders (las sweepers en mucha menor medida), ejercen una presión excesiva al brazo de lanzar, tanto en el manguito rotatorio como en los huesos del hombro.
El codo del pitcher también se puede ver afectado, pero solo un médico deportivo podría explicar de mejor manera la fisiología y consecuencias de los lanzamientos de pelota hacia la goma.
