Hay cierto debate sobre dónde y cuándo surgió el término inglés «clean sheet» (dejar la portería a cero); sin embargo, no lo hay sobre los dos guardametas que acumulan más porterías a cero que nadie en el mayor de los escenarios posibles. Uno de ellos jugó en la era predigital, cuando las crónicas de los partidos se escribían sobre papel; el otro lo hizo en tiempos más modernos.
Probablemente, este sea el único vínculo que comparten las ciudades de Leicester y Lavelanet, lugares de nacimiento de los dos mayores coleccionistas de porterías a cero de las Copas Mundiales de la FIFA™. Peter Shilton, el hijo de un frutero que de niño se colgaba de los pilares de la tienda para estirar sus brazos, y Fabien Barthez, bon vivant amante de las carreras de coches, son los dos únicos jugadores en la dilatada historia del torneo que han logrado acumular 10 porterías a cero.
Shilton puso por primera vez candado su meta en Bilbao, y por última vez en Bologna; sus hazañas bajo los tres palos abarcaron las Copas Mundiales de España 1982, México 1986 e Italia 1990. El jugador con más internacionalidades de Inglaterra, de quien su excompañero de equipo Mick Channon decía que era imposible marcarle en los entrenamientos, fue casi imbatible en su primera Copa Mundial.
Gerard Soler encontró la forma de superar al cancerbero, que por entonces tenía 32 años, en el estreno de Inglaterra ante Francia, pero fue el único jugador que lo consiguió. Checoslovaquia, Kuwait, Alemania Occidental y el equipo anfitrión fueron incapaces de superar el muro de Shilton, pero Inglaterra quedó eliminada en la segunda fase de grupos a pesar de no haber perdido ninguno de sus cinco partidos en España.
Cuatro años después, en México, Shilton e Inglaterra se tomaron las cosas con calma al principio, y perdieron 1-0 ante Portugal en los últimos minutos; en los otros partidos de la fase de grupos, no permitió goles de Marruecos ni de Polonia. Shilton volvió a dejar su portería a cero por séptima vez en una Copa Mundial en la victoria por 3-0 sobre Paraguay en octavos de final, pero la octava se iba a hacer de rogar.
No podía imaginar que iba a ser parte de uno de los partidos más recordados de las fases finales de los mundiales. En la olla a presión del Estadio Azteca de Ciudad de México, Shilton fue víctima de la «Mano de Dios» y, minutos después, testigo del legendario segundo gol de Diego Maradona.
Un empate sin goles ante Países Bajos en el segundo partido de la fase de grupos de Italia 1990 dejó a Shilton empatado con la estrella holandesa Jan Jongbloed, el brasileño Emerson Leao y el alemán Sepp Maier con ocho porterías a cero; posteriormente batiría y ampliaría el récord tras no encajar ningún gol ante Egipto y Bélgica. Tres partidos después, en Bari, la histórica carrera como internacional de Shilton llegaría a su fin en la derrota de Inglaterra ante Italia en el partido por el tercer y cuarto puesto.
Fabien Barthez nació ocho meses después de que el afamado cancerbero inglés comenzara su carrera internacional, y terminaría convirtiéndose en el único jugador en igualar su marca de 10 porterías a cero en la Copa Mundial.
En un primer torneo de ensueño, jugado en casa en 1998, parecía que lo único que Barthez no podía parar era el asfixiante abrazo prepartido de Laurent Blanc. En la fase de grupos, Sudáfrica y Arabia saudí fueron incapaces de superar a «Le Divin Chauve», como tampoco pudieron hacerlo Paraguay ni Italia en las eliminatorias, ni Brasil en la gran final.
El actual piloto de carreras había alcanzado la mitad de la marca de Shilton en una sola edición. Cuatro años más tarde, aumentaría la cifra a seis en un desastroso torneo en el que entonces campeones quedaron eliminados en la fase de grupos de Corea y Japón 2002.
Tras superar una dura competencia por el puesto de titular, Barthez volvió a defender la meta francesa en Alemania 2006, donde sus porterías a cero contra Suiza y Togo le acercaron a dos de la marca de Shilton.
Tras impedir que Brasil en cuartos de final y Portugal en semifinales le hicieran un gol, este guardameta enamorado de El Rey León empataba la marca de su colega inglés. Y ahí se quedó; su última acción fue lanzarse al lado equivocado en el penalti con el que Fabio Grosso dio el título a Italia en una dramática final jugada en Berlín.
Al igual que Shilton 16 años antes, Barthez puso fin a su carrera internacional tras una derrota con Italia en los últimos partidos de una fase final; también como él, su última acción fue encajar un penalti decisivo contra los Azzurri. También comparten otro vínculo, el ser los mayores coleccionistas de porterías a cero que ha visto la Copa Mundial.
Espero que esta publicación te haya gustado. Si tienes alguna duda, consulta o quieras complementar este post, no dudes en escribir en la zona de comentarios. También puedes visitar Facebook, Twitter, Linkedin, Instagram, Pinterest e Feedly donde encontrarás información complementaria a este blog. COMPARTILA EN!

0 commentarios:
Publicar un comentario
No insertar enlaces clicables, de lo contrario, se eliminará el comentario. Marca la casilla Notificarme si deseas ser notificado por correo electrónico de los nuevos comentarios. Si te ayudé con la publicación o con las respuestas a los comentarios, compártelo en Facebook, Instagram o Twitter. Gracias.